Fundación Proydesa presentó una propuesta metodológica en el Academy Conference 2016 de Cisco Networking Academy
Fundación Proydesa, como ASC e ITC del Programa Cisco Networking Academy, presentó una propuesta de valor sobre el curso auto-asistido del Programa “Internet del Todo” en el Academy Conference Latinoamérica y el Caribe 2016 que se realizó en la ciudad mejicana de Guadalajara.
El evento reunió a las Academias asociadas al Programa, representantes empresariales de las TICs, funcionarios gubernamentales, y referentes académicos para intercambiar puntos de vista sobre las mejores prácticas en educación digital. Laura Quintana, Vicepresidente Global de Asuntos Corporativos de Cisco, inauguró la jornada y afirmó que “es tiempo de apoyar a los emprendedores para que sean agentes de cambio social y ayuden a resolver problemas globales, como la escasez de agua, el hambre y el desempleo”.
Posteriormente se analizaron las exigencias del mercado sobre la fuerza laboral en Latinoamérica y se concluyó que el desarrollo de nuevas habilidades resulta clave para respaldar a las organizaciones de la región en su proceso hacia la digitalización y el aprovechamiento de la economía en Internet del Todo (IdT).
En relación a este tema Fundación Proydesa presentó una propuesta sobre cómo dictar Internet de las Cosas mediante los cursos auto-asistidos que propone Cisco, que ya tuvo una experiencia exitosa con 450 alumnos de la Fundación Proydesa y la Academia Local UTN Facultad Regional Mendoza, a la que se le agregó originalidad, replicabilidad y metodología pedagógica.
Actualmente está en diseño la 2da etapa que consiste en crear redes con escuelas secundarias tecnológicas para difundir el concepto IdT para pasar como sociedad y país a Internet de la Producción (IdP).
Agradecemos a Jorge Hedderwick nuestro AAM, por su constante asesoramiento y apoyo en los nuevos Proyectos.
Cisco Networking Academy es un programa para construcción de carrera, conocimientos y habilidades TI para instituciones educativas e individuos alrededor del mundo. A través de este programa, se facilita a los estudiantes a sacar partido de la tecnología para solucionar problemas globales y acelerar los procesos de cambio social.
Los programas y alianzas de Networking Academy cultivan habilidades de por vida para el desarrollo y empleabilidad laboral, el desarrollo de talento TI para las economías locales al mismo tiempo que replantea cómo la conectividad puede impulsar el bienestar social.
Fundación Proydesa y BBVA Francés realizaron el Programa “Mi Primera Empresa”
La tecnología conectada eliminó barreras espacio- temporales cuyo resultado es la posibilidad de acceder a un conocimiento universal como nunca antes en la historia. Sin embargo, para que esta multiplicidad de opciones pueda capitalizarse de forma correcta, aquellos que dan sus primeros pasos en el mundo laboral necesitan adquirir ciertas herramientas y destrezas que guíen el logro de sus objetivos.
Conscientes de estas oportunidades que el mundo global abre a los emprendedores, BBVA Francés y Fundación Proydesa formaron una Alianza Estratégica y llevaron adelante el “Programa Mi Primera Empresa” que capacitó a jóvenes de los dos últimos años del secundario para que desarrollen habilidades que les permita proyectar su primer Negocio.
Para ello, los participantes, de su idea de Negocio debieron realizar un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas), evaluar costos internos, asignar recursos y crear estrategias comerciales de su emprendimiento.
Con amplio expertise en capacitación a distancia, Fundación Proydesa desarrolló los contenidos en su plataforma para que los alumnos, mediante un usuario y una contraseña, pudiesen acceder desde cualquier lugar. Además, especialistas de la Fundación brindaron soporte y capacitación a docentes y alumnos vía webex, tutorías online y crearon un Foro en el LMS donde finalmente fueron subidos los trabajos de cada equipo.
Los colegios participantes fueron: Colegio Mano Amiga Santa María (Fátima, Pilar, Provincia de Buenos Aires), Instituto Monseñor De Andrea (Córdoba), Instituto Técnico Nuestra Señora de la Piedad (Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires), y el Centro Educativo Padre José María Llorens (Mendoza).
El Programa ya entró en su parte final y los especialistas de ambas instituciones más un representante de cada Colegio están evaluando los trabajos centrados en cinco items principales: presentación del plan de negocios, creatividad, nivel de desarrollo, viabilidad y sustentabilidad.
El mejor Plan de Negocios de cada Colegio recibirá un premio de $10.000 por parte de BBVAFrancés.
De Eliza a Siri: Las máquinas que aprendieron a "pensar"
Obviando la evidente mención a los juegos de Ajedrez, que siempre se suelen tomar como inicio para hablar de Inteligencia Artificial, quizás uno de los trabajos más destacables fue el de Joseph Weizenbaum mientras trabajaba en el MIT: El programa ELIZA.
Joseph Weizenbaum escribió ELIZA (1966) en LISP a la edad de 43 años. Eliza fue uno de los primeros programas de ordenador que eran capaces de «conversar» con una persona. Y decimos «conversar» porque su autor se basaba en la filosofía que utilizaba el psicólogo Carl Rogers (psicología rogeriana), o lo que es lo mismo, utilizar -o aparentar- empatía para que el paciente se sintiera querido y escuchado.
Y lo cierto es que el programa tuvo bastante éxito, lo que dice mucho de los seres humanos.
Entre otras pequeñas cosas, el programa Eliza actuaba siguiendo tres pilares principales y básicos:
- Detector de palabras clave: Si Eliza encontraba una palabra clave, respondía una de varias frases predefinidas por el creador, relacionada con el tema en cuestión.
- Frases comodín: Si Eliza no encontraba ninguna palabra clave podía responder frases neutrales que no implicaran hablar sobre el tema: «Oh, ¡qué interesante!», «Por favor, continúa…».
- Frases envolventes: También, en el caso de no encontrar ninguna palabra clave, podía realizar supuestas frases profundas, preocupándose por el sujeto: «Has dicho ‘…’ ¿Por qué crees eso?» o «Háblame más sobre eso que decías de ‘…’».
Obviamente, de inteligencia, poco. Lo único que se demostraba relacionado con esta cualidad, era lo «inteligentes» que podían llegar a ser los usuarios que utilizaban el programa, los cuales creían estar hablando con un verdadero doctor.
Aunque hay que comprender que, en esa época, ver a una máquina manteniendo una conversación aparentemente inteligente debía de ser algo que impresionara, era sólo una simple ilusión. El mismo autor del programa fue el primero en llevarse las manos a la cabeza tras ver el fanatismo que se empezaba a crear en torno a su programa.
Personal administrativo, así como secretarias (siempre personal no técnico) utilizaban Eliza para contarle secretos y detalles íntimos porque sentían que el programa realmente les «escuchaba». Su autor cuenta, incluso, que la secretaria le pidió una vez que saliera de la habitación hasta que terminara de hablar con Eliza, confiando más en el programa que en el propio Weizenbaum.
Indignado por ello (por el fanatismo, no por la desconfianza de la secretaria) comenzó a ver su creación con otros ojos. Incluso después de insistir en que su programa sólo aparentaba hablar con una persona, no le creían.
Varias personas le acusaron de espiar los secretos privados de las personas al contar que, debido a su diseño, era posible ver posteriormente las conversaciones mantenidas con Eliza.
Todo esto, junto al hecho de que algunos psiquiatras querían utilizar Eliza como una herramienta para sus pacientes más graves (creían que el programa realmente pensaba y trataba los problemas), terminó obligando a Weizenbaum a escribir un libro «Computer Power and Human Reason» (1972) donde tuvo que contar todo acerca de la experiencia de su invento, convirtiéndose en uno de los más duros críticos de la posible incorporación de inteligencia en las máquinas.
Con el tiempo continuaron desarrollándose programas derivados estos últimos años. Por citar algunos ejemplos en nuestro idioma, tenemos el Dr. Abuse, otro clon de Eliza desarrollado por Barres y Boronat en la época de los 90, con características como sintetizador de voz o una base de datos de información de conversaciones anteriores.
La propia IKEA implementó una asistente virtual llamada Anna, que responde con cierta soltura a las preguntas relacionadas con la venta de productos… y otras cuestiones.
Cleverbot es otro sistema de inteligencia artificial que utiliza la idea de base de Eliza, sin embargo, añade características de redes neuronales artificiales, incorporando la capacidad de aprender de diálogos previos de otros usuarios del programa.
Esto permite retomar datos de otros diálogos, mejorando el programa a medida que se utiliza, operación denominada entrenamiento neuronal.
Otro producto interesante que utiliza redes neuronales es 20Q (o alguno de sus clones, como Akinator). Básicamente, te desafía a ser capaz de adivinar una determinada cosa que pienses, sólo con responder a menos de 20 preguntas de verdadero o falso. ¡Incluso tienen un especial 20Q de Doctor Who!
Actualmente, la «fiebre» del reconocimiento del lenguaje (hablado, en este caso) viene a cargo de los smartphones, donde herramientas como Siri (en iPhone) o Jeannie (en Android) permiten mantenerse a la escucha de frases en las que les podemos pedir información, que realicen acciones o incluso intentar mantener una conversación «medianamente» inteligente.
Estos métodos de reconocimiento de voz (tanto en iPhone como en Android) funcionan a través de Internet, enviando la información a los servidores de Apple o Google respectivamente, quienes utilizan las frases para ampliar e ir mejorando la efectividad de sus sistemas.
Poco después del lanzamiento de Siri (el asistente de reconocimiento de voz de iPhone), se creó un vídeo viral con Siri como GlaDOS, el sistema de inteligencia artificial de los videojuegos de Valve como Half-life o Portal. Algo que, a pesar de ser una broma, despierta la curiosidad de muchas personas.