20 años después de la derrota de Kaspárov, cualquier móvil es más potente que Deep Blue
Se cumplen 20 años de la primera victoria de un ordenador al vigente campeón mundial en una partida de ajedrez. Fue Deep Blue, desarrollado por IBM, el que logró la hazaña de derrotar el mejor jugador de ajedrez de la historia, Gari Kaspárov. No obstante, el duelo completo, que tuvo lugar en Filadelfia entre el 10 y el 17 de febrero de 1996, acabó con tres victorias para Kaspárov, dos tablas y un triunfo para Deep Blue.
El resultado fue toda una sorpresa porque sólo un año antes el ordenador de IBM había sido incapaz de triunfar en un torneo de programas de ajedrez, siendo derrotado en 39 movimientos por el programa Fritz, que funcionaba sobre un ordenador personal Pentium a 90 MHz. Deep Blue, por su parte, era una máquina dedicada con varios procesadores funcionando en paralelo y diseñados específicamente para jugar al ajedrez, pero que basaba su éxito no tanto en la calidad de su programa como en su capacidad de proceso brutal.
Tras la derrota de la máquina ante el ser humano, los ingenieros de IBM mejoraron el ordenador duplicando su capacidad a las 200 millones de jugadas por segundo. El nuevo Deep Blue estaba formado por 30 nodos, cada uno de ellos equipados con un procesador IBM Power2 de 120 Mhz acompañado de otros 480 procesadores VLSI específicamente diseñados para esta máquina y capaces de evaluar jugadas de ajedrez. En su momento se clasificó en el puesto 259 de las supercomputadoras más rápidas del mundo, con 11,38 gigaflop/s.
A día de hoy, los "sistemas en un chip" de cualquier smartphone superan con mucho esa cifra, habiendo alcanzado en algún caso como el del Tegra X1 una potencia de 1 teraflop/s. No obstante, el hardware de Deep Blue estaba especializado en los cálculos necesarios para jugar al ajedrez, de modo que nuestros móviles jugarían peor.
Pero la polémica llegó en la jugada 44 de la primera partida cuando un movimiento de Deep Blue hizo sospechar a Kaspárov de que había una actuación humana en esa jugada. Observadores de la partida consideraron que aquel movimiento descentró al campeón ruso. Las normas eran claras, IBM podía alterar el estado de la máquina entre cada partida pero no en medio de una de ellas.
Tras la derrota sufrida por el campeón mundial ruso, IBM no publicó los registros de la partida por lo que la sospecha de Kaspárov tomó cuerpo. Pero quince años después, los ingenieros de la compañía norteamericana reconocieron que el problema fue debido a un error en el software. La jugada fue motivada por una ruta de escape incluida en el algoritmo, que el ordenador ofrecía como resultado en el caso de que se produjera algún tipo de incongruencia o fallo en el estudio de las diferentes jugadas posibles. Al final fue un error de programación lo que más contribuyó a la derrota del ser humano.
Un profesor de Stanford asegura que si eliminas dos frases de tu vocabulario puedes tener más éxito
En su nuevo libro, The Achievement Habit, Roth sugiere algunos cambios lingüísticos que pueden ayudarte a tener más éxito. He aquí los dos más sencillos:
1. Cambia ‘pero’ por ‘y’
Es probable que en alguna ocasión te sientas tentado a decir: “quiero ir al cine, pero tengo que trabajar”.
En su lugar, Roth sugiere que digas: “quiero ir al cine, y tengo que trabajar”.
Escribió: “Cuando utilizas la palabra pero creas un conflicto, a veces una razón, que en realidad no existe”. En otras palabras, es posible ir al cine y también hacer tu trabajo, solo tienes que encontrar una solución.
En cambio, cuando utilizas la palabra y, “estás obligando a tu cerebro a procesar ambas partes de la frase”, explicó Roth. Quizá veas una película más corta o tal vez delegues parte de tu trabajo.
2. Cambia ‘tengo que hacer’ por ‘quiero hacer’
Roth recomienda un ejercicio sencillo: la próxima vez que pienses ‘tengo que’, cambia tengo por quiero.
“Este ejercicio es muy efectivo para que las personas tomen consciencia de que lo que hacen en su vida, incluso las cosas que encuentran desagradables, es porque lo han elegido”, comentó.
Por ejemplo, uno de los estudiantes de Roth sintió que tenía que matricularse en los cursos de matemáticas que requería su programa de posgrado, a pesar de que los odiaba. Después de terminar el ejercicio, se percató que realmente quería tomar las clases ya que el beneficio de completar los cursos era mayor que la incomodidad de asistir a las clases que no disfrutaba.
Ambos cambios se basan en un componente clave de la estrategia de resolución de problemas llamada pensamiento de diseño. Cuando utilizas esta estrategia, desafías a tu forma automática de pensar y puedes percibir las cosas como realmente son.
Cuando utilizas un lenguaje diferente puedes percatarte de que un problema no es tan difícil de resolver como parece y que tienes más control sobre tu vida de lo que realmente crees.
La tecnología usada por la NASA para emitir la llegada del hombre a la Luna
¿Cómo se comunicaron desde el espacio exterior?
Neil Armstrong y Buzz Aldrin pisaron la superficie lunar el 20 de julio de 1969, pero los preparativos necesarios para lanzar con éxito el Apolo 11 y, para que se pudiese seguir desde la Tierra, llevaban en marcha casi una década. Es necesario tener en cuenta que entre los astronautas, el módulo lunar y el centro de seguimiento de la NASA en Houston era necesario compartir mucha información, por lo que se necesitaba diseñar un canal específico para todo ello.
En 1962 se empezó a trabajar en este canal de comunicación, con conclusiones obtenidas de las misiones de los programas Mercury y Gemini. Estas dos misiones orbitaron alrededor de la Tierra, usando sistemas de radio separados. Todas las comunicaciones, ya fuesen voz o datos, se hacían mediante bandas UHF y VHF —que se usan en muchos aparatos que utilizamos a diario—, mientras que el rastreo de los aparatos de vuelo lo realizaba una baliza C-band. Estas dos misiones, sin embargo, eran más simples que las del Apolo 11.
Había una dificultad técnica que salvar, dado que la baliza C-band no iba a ser suficiente para una misión que se iba a aventurar más allá de la órbita terrestre. Lo consiguieron usando una baliza S-band o USB especialmente creada para la ocasión. Con este dispositivo se lograba unificar la comunicación de datos y de voz, dejando de lado todas las comunicaciones que se usaron en los programas Mercury y Gemini en aparatos separados.
Esto solucionaba la transmisión de voz y datos, pero dejaba el problema de la transmisión de vídeo en el aire. Era necesario solucionar esto, para lo que liberaron ancho de banda en la baliza cambiando la modulación de fase a frecuencia. Por desgracia, lo que consiguieron liberar —700 kHz de ancho de banda— no era suficiente para las cámaras de la época, con lo que necesitaban construir una cámara con exigencias menores. La NASA concedió dos contratos, uno a RCA —que construyó la cámara del módulo de comando— y otro a Westinghouse —que se encargó de la cámara del módulo lunar—.
¿Qué cámara recogió la llegada de los astronautas?
Fue la cámara de Westinghouse la que registró la llegada de los primeros seres humanos a la Luna. Estaba situada en un espacio de almacenamiento a la izquierda de la escalera, dentro de un dispositivo conocido como MESA. Este dispositivo se desplegaba al accionar una cuerda de seguridad, con la cámara cubierta por una manta térmica para aguantar el frío espacial. Esta cobertura tenía un agujero por el que salía la lente que lo capturaba todo, y se activaba por un interruptor que estaba dentro del módulo lunar.
La señal de la cámara se enviaba desde la antena del módulo lunar a unas emisoras situadas en Australia, donde se usaba un convertidor para pasar la señal recibida al estándar de por entonces. Esa señal después se enviaba al centro de control de Houston, que a continuación las enviaba al resto del mundo.
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